5 bazares exóticos para perderse que no te puedes perder

5 bazares exóticos para perderse que no te puedes perder

Un paseo por un bazar o un zoco es siempre una aventura. Uno sabe cuando entra pero muchas veces no cuando saldrá. Por lo general los objetos se acumulan a lado y lado de los callejones envueltos en un aroma a especias, cuero y perfumes difícil de olvidar. A continuación te mostramos algunos de los mejores bazares que podrás encontrar en tus viajes por el mundo.


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Khan al-Khalili de El Cairo, EGIPTO

Los callejuelas de Khan al-Khalili son básicamente un centro comercial de estilo medieval. En esta aglomeración de tiendas, muchas de ellas dispuestas alrededor de patios pequeños se pueden encontrar de todo. Tallas de alabastro, alfombras, todo tipo de orfebrería, jabones aromáticos, piedras semipreciosas, camellos, pirámides de todas las tallas, etc. Está abierto desde el alba hasta el atardecer, y aunque en teoría está cerrado los viernes por la mañana y el domingo, siempre puede haber alguna que otra tienda abierta por eso de atender bien al forastero.

El khan funciona desde el siglo XIV y pese a que antiguamente todos los oficios estaban claramente diferenciados por zonas, hoy en día solo los vendedores de oro, los caldereros y los distribuidores de especias mantienen zonas diferenciadas. Aquí se puede encontrar casi cualquier cosa que uno desee y si un comerciante no tiene algo no hay que preocuparse. Es casi seguro que muy amablemente encontrará a alguien que lo tenga. Tan solo hay que estar atento para que no cargue una comisión extra.

Situado entre las calles de Sikka y Badestan, se encuentra el Café Fishawi, un punto de reunión para viajeros y locales que no ha cerrado sus puertas al público, ni de noche ni de día, durante los últimos 200 años. El otro punto de referencia, en el lado suroeste del khan, es el callejón Midaq, escenario de una de las obras más conocidas del nobel Naguib Mahfouz. El pequeño callejón puede que no esté habitado por los mismos personajes de la novela, pero el modo de vida poco a cambiado desde los años 40.


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Bazar de Tabriz, IRÁN

El Bazar de Tabriz declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2010, es uno de los bazares más antiguos de Oriente Medio y el bazar más grande del mundo. Tabriz fue siempre un lugar de intercambio cultural desde la antigüedad y su bazares uno de los centros comerciales más importantes de la Ruta de la Seda. El bazar, que abarca unos 7 km. cuadrados, se comenzó a construir hace más de un milenio, aunque gran parte de la bóveda de ladrillo fino data del siglo XV.

Escondido tras inofensivos escaparates, resulta muy fácil perderse en él ya que todas las callejuelas se parecen. Destaca especialmente la zona de las alfombras donde el viajero encontrará estos preciados objetos de acuerdo al tamaño y al tipo de nudo. El bazar de Amir, con oro y joyas, se encuentra inmediatamente detrás de la oficina de información turística. El bazar de especias tiene algunas tiendas que venden remedios herbales, henna y perfumes naturales. Un par de tiendas de sombreros en el bazar de Kolahdozan venden papaj tradicional (sombreros azerbaianos) hechos de lana de astracán rizado. Como ocurre con otros bazares de Oriente Medio, hay varias mezquitas construidas alrededor de él, siendo la más importante la Mezquita de Jameh.


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Gran Bazar de Estambul, TURQUÍA

El colorido y caótico Gran Bazar es y ha sido durante siglos, el corazón de la ciudad vieja de Estambul.  Los orígenes de este bazar se remontan a la época de Mehmed II, cuando en el año 1455 mandó construir cerca de su palacio un antiguo bazar llamado Eski Bedesten. Al igual que en otras ciudades, se fueron instalando alrededor del edificio más talleres de artesanos formando calles gremiales. El área cubierta donde se encuentra el mercado tiene 45.000 metros cuadrados y en él trabajan unas 20.000 personas. Cuenta con más de 3.600 tiendas que se distribuyen en 64 calles y tiene 22 puertas de acceso.

El bazar está ordenado de manera gremial y sus calles llevan el nombre del gremio que trabaja en ellas. Kalpakçılar, vendedores de piel; Kuyumcular, joyeros; Aynacılar, vendedores de espejos; Fesçiler, vendedores de fez o Tarboosh (tocado para hombres); Yağlıkçılar, vendedores de toallas y paño. Recorriendo el laberíntico bazar hay que estar realmente atento para no pasar por alto algunas paradas medio ocultas a primera vista. Es recomendable salir de las calles principales repletas de turistas y adentrarse en los callejones para ver trabajar a los artesanos y descubrir pequeñas maravillas. Casi obligado es hacer una parada en alguna tetería para disfrutar de un aromático té acompañado de un baklava (dulce turco) y recobrar fuerzas para continuar con la marcha. No esperes ver el bazar en menos de una mañana.


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Bazar de IsfahánIRÁN

Estamos ante uno de los bazares históricos más fascinantes de Irán. Al igual que muchos otros bazares en Oriente Medio, está ubicado cerca de la Mezquita de Jameh, la más antigua de la ciudad. Mientras que las partes más antiguas (alrededor de la mezquita) tienen más de mil años de antigüedad, la mayor parte de lo que se puede ver hoy fue construido durante las ambiciosas expansiones de Shah Abbas a principios de 1600. Básicamente el bazar es una calle de dos kilómetros abovedada que une la ciudad vieja con la nueva. Se puede acceder a él por decenas de puertas pero la entrada principal es a través del Portal Qeysarieh en el extremo norte de la plaza Naqsh-e Jahan.

Fresco en verano y cálido en invierno, es fácil perder un día entero deambulando por sus callejuelas aromatizadas por las especias. Destacan las paradas de artesanía de oro y plata, los esmaltes, las alfombras, las cinceladas, las antigüedades, la pintura en miniatura y los objetos con incrustaciones. Sin duda es uno de los más bellos y tradicionales de oriente. Como curiosidad: antes de entrar en él es recomendable mirar hacia atrás y observar la magnífica vista de la plaza Naqsh-e Jahan, una de las plazas más grandes del mundo. Alrededor de la plaza también hay puestos repletos de magníficas artesanías persas.


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Zocos de Marrakech, MARRUECOS

Posiblemente no sea el más espectacular del mundo, pero sí uno de los más especiales. El Zoco de Marrakech es un laberinto de callejuelas llenas de puestos y paraditas donde los marroquíes hacen sus compras y los tenderos intentan hacer su “agosto” a costa de los turistas. El zoco se extiende desde el norte de la plaza de Jamaa el Fna y ocupa decenas de laberínticas calles en las que se puede comprar todo tipo de ropa, especias, comida, artesanía y productos típicos. Aquí los artesanos se agrupan por gremios, lo cual facilita enormemente el organizar las compras mientras se camina: tintoreros, cesteros, ferreteros y artistas son algunos de los oficios que se citan entre las calles.

Resulta especialmente importante regatear los precios de todas las cosas. Algunos dicen que no hacerlo puede ser casi un insulto para los tenderos, pero no nos engañemos. Nadie en su sano juicio se ofendería si le están dando más dinero del esperado. El mejor consejo para un buen regateo es ser paciente. Si tienes previsto llevarte más de una cosa igual, negocia solo una y cuando tengas precio comenta que quieres otra igual. El precio baja seguro.

 


Vaanui
Conectando Viajeros · Connecting Travelers