Algunas recomendaciones viajeras que nunca están de más

Algunas recomendaciones viajeras que nunca están de más

Dejando de lado el eterno debate sobre si nos consideramos viajeros o turistas, lo único realmente importante a la hora de conocer otros lugares, es cómo afrontamos nuestro desafío. Si no lo hacemos con respeto y coherencia ante todo lo que encontraremos, es difícil que todo salgo según lo esperado.

Hablar de viajes “responsables” o “sostenibles” en muchos casos significa poner etiquetas que ayudan a vender rutas o destinos, cuando realmente deberían ser valores intrínsecos al viaje y a la experiencia que se va a vivir. Difícilmente caerá en la trampa de las etiquetas el turista o viajero que lleva años y años moviéndose con respeto y ética por el mundo.

Aunque en muchos momentos resultará complicado conocer los detalles de funcionamiento de los servicios que iremos contratando, es fácil deducir que siempre que podamos deberíamos optar por negocios de propiedad local o gestión comunitaria que promuevan el comercio justo con mano de obra local y donde no se abuse de las personas -en especial del trabajo infantil-, que hagan uso de materiales locales, que colaboren en proyectos de conservación o que apliquen ciertos criterios medioambientales. Pero insistimos, pese a toda nuestra buena voluntad (incluida la del viajero más responsable), intentar saber siempre todos estos detalles, no es algo tan sencillo cuando se está viajando y no se pasa mucho tiempo en los destinos.

La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba. La solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo.
Eduardo Galeano (1940-2015) Escritor y periodista uruguayo.

Actuar de manera responsable y coherente es algo obvio, pero no podemos convertirnos en unos talibanes de la “responsabilidad”, ya que en ciertos casos corremos el riesgo de perjudicar más que de ayudar. Empezar a pedir los contratos de los trabajadores para saber si están o no asegurados, pedir informes medioambientales relativos al tratamiento de aguas residuales, residuos sólidos, consumo de energía, materiales de construcción, protección del entorno o reciclaje, es una utopía en muchos lugares a día de hoy. Está claro que debemos trabajar en esa línea y alentar a los implicados sobre las ventajas de unas relaciones justas y responsables, pero no podemos perder el horizonte de vista. Ni Roma se construyó en un día, ni en muchos casos estamos en disposición de dar lecciones morales.

En cualquier caso y antes de ponernos a viajar, es importante tener en cuenta ciertos aspectos éticos y lógicos que nos ayudarán a lo largo de nuestra ruta.

• Predisposición a la experiencia que se va a vivir.
• No utilizar los viajes pensando hacer otro tipo de turismo (sexual, colonialismo…)
• Respetar la palabra dada. Muy importante en todos los lugares.
• No comprar artículos fabricados con animales en peligro de extinción.
• Generar el mínimo impacto medioambiental posible protegiendo los ecosistemas naturales.
• Aprender idiomas o intentar aprender alguna palabra en el idioma autóctono. Aporta cercanía.
• Máximo respeto a la hora de hacer fotografías.
• No comprar a la gente con dinero o regalos inapropiados en beneficio propio.
• Pasar lo más desapercibido posible. No hacer ostentación de nada.
• Informarse del lugar que se va a visitar y contrastar la información.
• No generar expectativas que no se puedan cumplir ya que pueden agobiar.
• Elegir ropa adecuada en base al país, la cultura o la religión.
• Respetar los usos y costumbres y no alardear de civilizado.
• Apoyar el comercio local siempre que sea posible (hostales, restaurantes, etc.)
• Tú lógica no es necesariamente la del país. Respetar e intentar comprender.
• No convertir actitudes hospitalarias en servilismo. Colaborar en todo lo que se pueda.
• Vehicular obsequios o presentes a través de las personas adecuadas: jefes, responsables de la comunidad…
• Hay que reivindicar el obsequio como un reconocimiento entre iguales.
• No entregar medicamentos de manera indiscriminada ya que no sabemos qué uso se hará de él.
• Vehicular los medicamentos a través de responsables en centros de salud, maternidades…
• En caso de duda aplicar siempre el sentido común… el menos común de los sentidos.

 


Vaanui
Conectando Viajeros · Connecting Travelers
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