Viajando por las Tuamotu, POLINESIA FRANCESA

Viajando por el Archipiélago de las Tuamotu, POLINESIA FRANCESA

Tuamotu significa “muchas islas” y pese a no poderlas visitar todas en esta ruta, lo que veremos y viviremos no nos defraudará. A priori, la ruta que os proponemos presenta dos teóricos hándicaps. El primero es que nos obligará a permanecer durante una semana en cada atolón que elijamos, ya que para viajar utilizaremos el Cobia III, un barco que recorre semanalmente los atolones de Kaukura, Arutua, Apataki, Aratika y Fakarava. La segunda es que en muchos casos no habrá un alojamiento a precios razonables en el que estar, o simplemente no habrá, lo cual nos obligará a ser asertivos y a relacionarnos con los locales… Encantadores en cualquier caso. Según la época del año en la que viajemos, algunos alojamientos nos pueden arreglar los precios (en Fakarava por ejemplo), aunque lo mejor es confiar ciegamente en la hospitalidad de los polinesios, lo cual no quiere decir aprovecharse de la situación e ir de gorrones.

Otro dato interesante es que en todos los atolones encontraremos pequeñas tiendas en las que podemos comprar comida o suministros, lo cual nos ayudará enormemente durante nuestra estancia. Ya veréis, en cuanto pongáis el pie en el Cobia III o en cualquiera de los atolones, no será extraño que alguien os ofrezca un lugar en el que plantar la tienda de campaña (recomendable llevarla) o que directamente os aloje en su casa.Esto que os contamos, que de entrada puede parecer un enorme problema a la hora de viajar ya que no tendremos nada cerrado, en el fondo es lo mejor del viaje ya que nos permitirá empatizar más y mejor con los polinesios y compartir con ellos su día a día, muy lejos de la idílica visión que se tiene de la Polinesia, aunque no por ello menos interesante. A poco que abramos un poco nuestro espíritu, pescaremos en las lagunas, recogeremos cocos para kopra, madrugaremos para recoger tiarés o conoceremos el proceso de las famosas perlas negras en las granjas. En ese sentido, a continuación os proponemos una posible ruta por este increíble rincón del Pacífico Sur.

Día 1. Tahiti – Moorea

Tal y como lleguemos al aeropuerto de Papeete, lo primero que haremos será dirigimos en bus o taxi hasta el centro de la ciudad. Allí, pasaremos por la oficina de turismo y cogeremos la información relativa al Hébergement Chez l’Habitant (alojamiento en casas particulares y hostales). Luego nos dirigiremos al puerto de carga y miraremos de comprar el pasaje para el barco Cobia III (este barco parte de Papeete todos los lunes a partir de las 13h). Una vez nos hayamos asegurado el pasaje, tenemos dos opciones: quedarnos en Papeete a pasar los días previos a nuestro zarpe, o ir a la isla de Moorea, mucho más recomendable. Hay muchos ferrys que unen Moorea y Tahiti a lo largo del día desde las 06.00h hasta las 17.30h, de manera que no tendremos ningún problema en pillar uno. Llegados a Moorea, en el muelle de Vaiaré tomaremos el bus que circunvala la isla y nos dirigimos a cualquiera de los campings que hay en la isla. Moorea Camping y Camping Nelson en Tiahura, Haapiti, son dos buenas y económicas opciones con bungalows sencillos y posibilidad de acampar. Otra posibilidad para llegar a estos campings es haciendo autostop ya que suelen haber bastantes locales que conducen pick-up y no tienen problemas en para y lleva a gente en la caja del vehículo.

Día 2. Moorea

Podemos recorrer la isla en bus y bicicleta de alquiler y visitar algunos de sus lugares más emblemáticos. El mirador de Toatea, en Temae (sobre el Hotel Sofitel), la Bahia de Cook y la Bahia de Opunohu (aquí desembarcó el capitán Cook en 1777), el Belvedere (500 msm), las cascadas de Afareaitu, los Maraes que hay repartidos a lo largo de toda la isla, realizar el trekking de Vaiaré a Pao Pao, el de la Garganta de los Tres cocoteros o el del Monte Rotui (900 msm).

Día 3. Moorea – Tahiti

Para evitar sorpresas de última hora, saldremos hacia Papeete tras el desayuno. Los billetes del ferry hacia Kaukura los habremos sacado previamente el día de nuestra llegada a Tahiti. Podemos aprovechar el día recorriendo algunos de los lugares más típicos de la capital. En el mercado podremos comer a muy buen precio todo tipo de cosas. Un par de horas antes de la salida del ferry nos dirigiremos al puerto para embarcar.

Día 4. Tahiti – Kaukura

Llegaremos a Kaukura por la mañana. Lo más habitual, por extraño que parezca, es que durante el viaje hayamos conocido a una o varias personas que de manera desinteresada nos abrán ofrecido un lugar en el que alojarnos. En caso de que no haya sido así, es bueno hablar con el Capitán del barco,un joven llamado Matahi, y preguntarle si conoce a alguien que nos permita instalar la tienda de campaña en su terreno. Seguro que algo sale. También hay un hospedaje familiar llamado Pensión Rekareka (+689966240.) que puede ser nuestra última opción.

Días 5 al 10. Kaukura

Kaukura es un atolón donde la vida transcurre de manera tranquila, exenta del estrés que impera en Papeete. Su capital Raitahiti, está situada en uno de los 65 motus (islotes) que la componen. Por lo general sus habitantes se dedican a la producción del kopra, a la pesca y a la producción de perlas. A poco que tengamos la suerte de compartir nuestra estancia con alguna de las pocas familias polinesias que viven en la isla, podremos profundizar mucho más en sus costumbres, sus leyendas y sus secretos mejor guardados. La visita al Motu Faro, en el extremo opuesto de la isla, es sencillamente inolvidable. El único inconveniente es que allí mora una antigua deidad, Tutonú, y no todos los paumotus están dispuestos a acercarse hasta allí.

Día 11. Kaukura – Arutua

Hoy nos prepararemos para abandonar Kaukura y embarcarnos hacia Arutua, un atolón circular de unos 30 km. en el que sus 700 habitantes viven preservando sus tradiciones y sus costumbres. Si no conseguimos cerrar un lugar en el que poder plantar la tienda de campaña, la única opción para hospedarse es el Arutua Puputu Village, situado en un motu aislado a unos 13 km. de Rautini y que cuesta unos 6.000XPF la noche.

Días 12 al 17. Arutua

De nuevo nos encontramos en un atolón en el que la vida transcurre tranquila entorno a la pesca y la piscicultura, el kopra, las granjas perleras y el nácar. Rautini, la capital, está situada en un pequeño motu junto al único paso practicable de todo el atolón. Así como otras poblaciones nos permitirán dar largos paseos entre los distintos motus, en Rautini la cosa es algo más complicada debido al pequeño tamaño de los motus… aunque siempre nos quedará el snorkeling, increíble en cualquier lugar. Los desplazamientos en barca son imprescindibles.

Día 18. Arutua – Apataki

En una situación normal, tras haber tomado el Cobia III en Arutua deberíamos llegar a Apataki a eso de las 17.00h, aunque tampoco sería de extrañar que lo llegáramos bastante más tarde debido al retraso acumulado en las cargas y descargas de Kaukura y Arutua. El único hospedaje en el atolón es Chez Rosalie, una pensión familiar situada a 1 kilómetro del pequeño aeropuerto en el que la habitación doble cuesta unos 4.000XPF.

Días 19 al 23. Apataki

La producción de perlas, la pesca, la producción de kopra y el cultivo del noni (fruto local), es la principal actividad e este atolón en el que viven unas 450 personas. A diferencia de Arutua, el motu en el que se encuentra la capital Niutahi, es algo más grande, lo cual nos permitirá movernos con mayor independencia por él.

Día 24. Apataki – Aratika

El trayecto de Apataki a Aratika lo realizaremos de noche, de modo que dormiremos en el Cobia III.  Para el asunto del hospedaje seguro que a estas alturas del viaje no nos resultará un problema encontrar un sitio en el que plantar la tienda u hospedarnos con locales. Si no fuera el caso, siempre nos quedará la pensión Oterekia ofreciendo un alojamiento hogareño de los más tradicional.

Días 25 al 29. Aratika

Al igual que en el resto de atolones, los paumotus de Aratika también se dedican a la pesca, la producción del kopra y del noni. Pero además, hay algunas personas que también se dedican a la recogida de flores de tiaré tahiti (la flor típica de la Polinesia Francesa) para hacer los famosos collares con los que se reciben a los turistas en los hoteles. La laguna de Aratika es sencillamente espectacular y la única población del atolón es Paparara, situada en un motu razonablemente grande que nos permitirá caminar durante horas de una punta a otra. El atolón tiene un pequeño aeropuerto en el que suelen aterrizar vuelos procedentes de Papeete una o dos veces por semana.

Día 30. Aratika – Fakarava

El último atolón en nuestro recorrido por las Tuamotu es Fakarava, un atolón que quita el hipo se mire por donde se mire. Pese a no ser un lugar turísticamente tan explotado como el atolón de Rangiroa, aquí podremos encontrar buenas y económicas alternativas para hospedarnos. Posiblemente la más recomendable es el Relais Marama, que además de ofrecer bungalows permite acampar con tienda de campaña. Dispone de bicicletas de alquiler a muy buen precio para recorrer el motu. Las playas del sur son sencillamente impresionantes.

Días 31 al 35. Fakarava

La economía de los 470 habitantes del atolón que viven principalmente en Rotoava, se basa en la pesca, el kopra, el nácar, granjas perleras y el turismo. Fakarava es el segundo atolón más grande de las Tuamotu después de Rangiroa y tiene dos pasos que lo unen con el océano. Uno al norte y otro al sur. El paso de Garuae, (al norte) es el mayor de toda la Polinesia Francesa y los amantes del submarinismo tienen en él un motivo para acercarse ya que allí podrán disfrutar como en pocos lugares del mundo de enormes columnas de tiburones, mantas, barracudas, tortugas y delfines. En Rotoava hay un pequeño centro de submarinismo que organiza salidas.

Día 6. Fakarava – Papeete

Hoy nos embarcaremos para regresar a Papeete. El viaje dura toda la noche de manera que compraremos pasajes en cabina para poder dormir un poco.

Día 7. Papeete – Regreso

El último día en la capital lo podemos aprovechar para recorrer el centro y perdernos en el mercado. En la parte superior suelen haber tiendas de artesanías a precios bastante razonables. Para el que esté interesado en comprarse un tiki, es importante fijarse bien en la madera. Actualmente muchos vienen esculpidos en maderas de dudoso origen procedentes de Asia. Los tikis procedentes de las Islas Marquesas (son originarios de allí) están esculpidos en dos maderas, miro (madera de rosa) y tou (madera de hierro).

DETALLES DE INTERÉS:

 Cómo llegar: Hay múltiples compañías aéreas que vuelan a Papeete, en la Polinesia Francesa. Desde Europa es más corto si volamos hacia América que si lo hacemos hacia Asia o Australia. Volando por América podemos hacerlo vía Los Ángeles o vía Santiago de Chile. Lo bueno de hacerlo vía Santiago es que hay un vuelo de LAN con destino a Papeete que hace parada en la Isla de Pascua. De hecho LAN es la única compañía aérea que vuela a la isla de los moais.

Cuando ir: La mejor época para viajar a  la Polinesia Francesa es la que va entre los meses de junio y septiembre. No obstante, de mayo a octubre también son meses buenos al margen de ser algo más baratos ya que están fuera de la temporada alta.

⇒ Donde alojarse: En la oficina de turismo de Papeete es importante que nos hagamos con un dossier informativo del Hébergement Chez l’Habitant (alojamiento en casas particulares y hostales). En el tenemos el listado completo de todo el hospedaje familiar de las islas y en nuestro caso del que hay en las islas Tuamotu.

Libro recomendado: Las islas del Pacífico de Douglas L.Oliver. Edit.: Melusina

 


Vaanui
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