Recomendaciones para preparar una vuelta al mundo

Recuerda: “Un objetivo sin una acción, es solo un deseo”

Si estás aquí es porque te has planteado realizar un viaje interesante. Por este motivo es importante plantearse algunas cuestiones que te ayudarán a definir mejor la aventura que estás a punto de iniciar. Algunas pueden parecer muy obvias pero conviene tenerlas (más o menos) claras para que puedas evitar el mayor número de sorpresas.

¿Por qué viajar?

Está claro que cada persona tiene sus motivaciones a la hora de viajar (naturaleza, cultura, relax, escalada, festivales, surf, submarinismo, lugares arqueológicos, turismo urbano, música, personas, etc.) por eso es importante que sepas por qué lo haces tú, ya que eso te ayudará a la hora de moverte en busca de lo que realmente te motiva. En cualquier caso, viajar no es solo sacar fotos de los sitios más espectaculares y poner una X en cada país visitado. Viajar es una experiencia que va mucho más allá de todo eso y en la cual, la empatía y las relaciones que tengamos con las personas que nos crucemos nos aportarán más que una simple foto.

Es posible que una vez superados nuestros miedos a iniciar la aventura, tengamos que enfrentarnos a los miedos de nuestro entorno: “Tú estás loco”, “Es peligroso viajar a ese país”, “No sé qué se te ha perdido por ahí”, “Con lo bien que estás en el trabajo”,… Llegados a este punto es conveniente recordar un proverbio árabe dice: “Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino”. Además, una cosa está clara, ¿Por qué esperar a la jubilación para ir? No existe mejor momento que ahora.

¿Dónde viajar?

Es posible que tengas una idea muy clara de donde ir y por qué, pero dada la lista de países que existen en el mundo y las posibilidades que ofrecen, la elección puede no ser tan clara. A la hora de decidirte por un destino u otro, ten en cuenta aspectos como la situación político-social, la cultura o la religión, los usos y costumbres, la comunicación con los locales, etc. Aunque resulta interesante viajar sin demasiada información para no perder el factor sorpresa, no está de más informarse un poco sobre el destino con guías, revistas, libros, mapas, internet… Y sobre todo, en la medida de lo posible contrasta la información que te interese en varios sitios. Las guías de viaje, en especial algunas de las más conocidas, no son biblias con dogmas a seguir. Las guías son únicamente una referencia con una visión general del país (a menudo muy personal) que deben relativizarse si no queremos hacer el mismo recorrido que hacen miles de viajeros a la vez. Piensa que muchas veces, en especial cuando el tiempo es limitado,  puede ser más interesante recorrer tranquilamente una zona o región que pretender ver todo un país. Tener esto claro, nos quitará presión y hará que disfrutemos más de nuestra experiencia.

¿Cuándo viajar?

Elegir la mejor época del año para visitar un lugar también es un tema a tener en cuenta, en especial para viajeros más exigentes. No es lo mismo ir al sudeste asiático en plena época de los mozones, que hacerlo en la estación seca. La diferencia puede ser enorme. En ese sentido hay que informarse bien para no llevarnos una sorpresa desagradable una vez estemos en el destino. Pero no solo el clima es un factor determinante a la hora de decidir el “cuando”. Un festival musical, una competición de surf o una migración animal, también pueden resultar determinantes en función de nuestros intereses.

¿Cuánto tiempo viajar?

La respuesta a esta pregunta dependerá del presupuesto, preferencias, disponibilidad, etc. Uno puede darle la vuelta al mundo en 15 días viajando en aviones y hoteles de lujo, o bien tomarse toda una vida disfrutando de cada lugar desplazándose en bicicleta. Entre una opción y otra nos moveremos casi seguro. Pese a que no hay una opción ideal, un año sabático no está nada mal para empezar y así poder recorrer varios países o regiones. Tampoco pretendamos verlo todo porque eso es imposible. Eso sí -y esto lo digo por mi experiencia personal-, si nuestra intención es regresar en algún momento, hemos de tener clara una premisa: cuanto más tiempo pasemos fuera, más nos costará readaptarnos a nuestro día a día… si es que es eso lo que realmente queremos después de todo lo que habremos visto y vivido.

RTWT (Billetes de vuelta al mundo)

Una muy buena forma de viajar y bastante desconocida en nuestro país, son los billetes de vuelta al mundo utilizables durante un año. Este tipo de billetes pueden ser en muchos casos una opción más económica a la hora de volar a varios destinos. Hay bastantes agencias que se dedican a este tipo de producto con ofertas muy interesantes y que podrás ver en el siguiente enlace.

¿Qué presupuesto llevar?

Este es un aspecto determinante a la hora de afrontar cualquier viaje. Es bueno llevar un control de los gastos que tendremos para alargar al máximo la experiencia, pero no hemos de olvidar que un presupuesto muy apretado, puede llegar a arruinar el viaje. Es evidente que no es necesario tirar de los mejores hoteles, restaurantes o agencias, pero no hay que olvidar que se agradece mucho un lugar decente en el que dormir o comer, o ciertas actividades con las que descubrir la naturaleza, las personas, las culturas… No gastes lo que no tienes, pero tampoco escatimes en los mínimos. Piensa también que no es lo mismo viajar por la India que hacerlo por Australia. El presupuesto variará enormemente en función del país que visitemos. Contrólalo.

¿Cómo llevo mi dinero?

Por lo general hay tres maneras de llevar el dinero en viaje. Combinar las tres es una buena opción.

1.- Dinero en efectivo. Lleva una cierta cantidad en metálico. En el caso de que lleves dos mochilas es recomendable repartir el dinero entre las dos ya que en caso de robo o extravío de una siempre te quedará la otra. Pese a que hace años era más complicado cambiar Euros en ciertos países, en la actualidad este problema está desapareciendo debido a la fortaleza de la moneda.

2.- Tarjeta de crédito. Todo lo que se pueda pagar con tarjeta, págalo. Te ahorrarás viajar con mucho dinero encima y evitarás las comisiones en los cajeros automáticos cada vez que retires dinero. Es cierto que en algunos casos te puedan cobrar comisión al pagar con tarjeta, pero siempre serán menos veces que si sacas dinero. En el caso de que viajes con dos tarjetas –una de débito y otra de crédito- no las lleves nunca juntas. Haz lo mismo que con el dinero en efectivo.

3.- Travel check. Son talones que puedes conseguir en tu banco con unos importes prefijados en la moneda que tú elijas (Euros, dólares…). Una vez en destino los puedes cambiar por la moneda local previo pago de una pequeña comisión. Dado que el banco donde cambiemos el talón está obligado a comprobar la firma del talón, son difíciles de cobrar en caso de robo o extravío y con una simple llamada los podemos cancelar. Por el contrario, tienen el problema de que generan una doble comisión, al emitirlos y al cobrarlos, y que nos obliga a adaptarnos a los horarios de los bancos (generalmente por la mañana).

¿Y si busco un patrocinador?

Si consigues esto, has cumplido el sueño: que te paguen para viajar. Para ello lo único que tienes que hacer es buscar una buena idea o un proyecto original, y vendérselo a alguien. Una nueva guía de viajes para una editorial, un proyecto de ayuda humanitaria, ecológico o educativo, una expedición o un simple blog en colaboración con algún medio informativo, pueden ser algunas opciones.

Visados y fronteras

¿Dónde realizarlos?, ¿Cuánto cuestan? ¿Existen condiciones especiales?… son algunas cuestiones que tienes que tener presente a la hora de viajar, ya que no tienen sentido presentarse en la frontera entre Nepal y el Tíbet careciendo de un visado en regla, por ejemplo. Los pasaportes de la Unión Europea permiten el acceso de forma fácil a muchos países, pero no a todos. En el caso de América latina, por ejemplo, es posible recorrer todos los países sin pedir ni un solo visado ya que al entrar en cada país te dan un permiso de hasta 90 días. Por el contrario, hay países donde es preciso solicitar el visado con meses de antelación; otros en los que se puede obtener previo pago de unas tasas en la misma frontera; otros en los que se puede conseguir en países vecinos mientras estemos de viaje ; otros en los que solo es necesario para estancias superiores a X días, etc. Infórmate bien de este asunto siempre y no te fíes solo de la información que te den las guías. ¡Contrástala!. No sería la primera vez que escriben que tal o cual país da un visado para tres meses y al llegar te das cuenta que te dan tan solo uno y tu planificación se va al garete.

¿Qué documentación llevar?

Indudablemente lo más importante de todo es el pasaporte, ya que sin él, no hay nada que hacer. A partir de aquí, y en función de la ruta que vayamos a hacer, tendremos en cuenta:
· Pasaporte en regla y fotocopia plastificada.
· Gestión de visados si no se pueden obtener en el destino.
· Seguro de viaje y certificado Internacional de Vacunación de Fiebre Amarilla con todas las vacunas necesarias.
· Fotos carné y permiso de conducir internacional (en caso de querer alquilar algún vehículo).
· Carné de Alberguista Hostelling International.

Es muy importante que tengas toda esta documentación escaneada y que puedas acceder a ella desde tu email o desde la nube. En caso de pérdida de la documentación original, te ayudará sobremanera tenerlo todo escaneado.

La seguridad

La mejor norma que podemos aplicar es el sentido común… el menos común de los sentidos. En general hay que estar siempre atento pero sin entrar en ninguna paranoia. Podríamos mencionar algunas cosas más, pero grosso modo estos puntos son bastantes significativos:
· No hacer ostentación de nada (joyas, relojes, cámaras…)
· Intentar pasar lo más desapercibido posible (actitudes, modo de vestir…)
· No dar aspecto de haberse perdido. Evitar pasearse con guías bajo el brazo o mapas abiertos
· Una vez instalados en el hospedaje, es mejor dejar las cosas de valor y no llevar grandes cantidades de dinero encima.
· Llevar siempre algo de dinero para no frustrar a un ladrón y así evitar una posible agresión
· Medir las situaciones de riesgo
· Llevar un candado para cerrar la taquilla en los hostels
· Moverse con una copia del pasaporte
· Apuntar con discreción en una libreta los teléfonos de emergencia, el número de la póliza de seguros…
· Escanear o fotografiar digitalmente toda la documentación que creamos conveniente (pasaporte, visado, billete de avión, carné de conducir, cheques de viaje, etc) y enviárnosla a nuestra dirección e-mail o subirla a la nube junto con teléfonos e información de seguridad de manera que podamos acceder a ella en caso de necesidad desde cualquier lugar del mundo.

La Salud

Si ya es un palo estar enfermo en tu casa, imagínatelo estando de viaje. De entrada no tiene por qué pasar nada, pero las cosas pasan. Para estos casos, lo mejor es disponer de un buen seguro de viaje. Un consejo, no escatimes dinero en este asunto. Hay muchas aseguradoras que ofrecen seguros de viaje ante los cuales hay que prestar mucha atención a la letra pequeña. Un seguro de viajes como pocos hay en el mercado es el que ofrece el RACC (Real Automóvil Club de Catalunya). Sencillamente espectacular.

El tema de las vacunas también es importante. Acércate a un centro de salud e infórmate con antelación sobre qué vacunas te harán falta y con cuánto tiempo de antelación. En algunos países exigen a la entrada la cartilla de vacunas contra la fiebre amarilla, por ejemplo. Para la malaria no hay ningún tipo de vacuna y dado que las profilaxis que hay disponibles en el mercado no recomiendan su uso durante largos períodos de tiempo, lo mejor es llevar un tratamiento de choque a utilizar en caso de no tener asistencia directa en el país (por estar en algún lugar remoto, por ejemplo). El mejor consejo que hay si quieres evitar las picaduras de los mosquitos en zonas de riesgo es: protégete y utiliza un buen antimosquitos. La marcas Goibi y Relec son de lo mejor del mercado.

¿Llevo un botiquín?

Por supuesto. Lleva siempre contigo un pequeño botiquín en el incluyas cosas como: Betadine, gasas, tiritas, pinzas, tijeras, termómetro, goma, jeringuillas, antihistamínicos (Zyrtec), análgésicos (Paracetamol), antinflamatorios (Ibuprofeno), medicación habitual (en el caso de que la tengas), sobres con una preparación de sales para rehidratación oral (Sueroral), antidiarreicos (Ciprofloxacino). Piensa que la mayoría de estos productos los podrás comprar en muchos países, de manera que no hagas una mochila botiquín.

Otorga poderes a alguien de tu confianza

Ya que vas a estar fuera tanto tiempo, no está de más que escojas a alguien de tu total confianza (familiar, amigo…) y le otorgues poderes notariales de manera que pueda actuar en tu nombre en cualquier circunstancia. Puedes darle poderes limitados o totales según lo creas conveniente. De este modo, si necesitas realizar trámites bancarios o de cualquier otro tipo esta persona podrá realizarlos en tu nombre sin necesidad de que tú tengas que regresar de tu viaje. Consúltalo con un notario.

Usa tu móvil como fuente de información

Hoy en día es relativamente fácil dar la vuelta al mundo y si te apoyas “sábiamente” en la tecnología, aún más. Las nuevas tecnologías móviles son unas aliadas geniales y hay una gran variedad de aplicaciones útiles que pueden ser de lo más útil. Antes de salir  de viaje te recomendamos instalar apps como Googlemaps, Maps.me, Couchsurfing, Skyscanner, Booking, Wikiloc, etc . No te arrepentirás.

Compra tarjetas SIM locales

Sin lugar a dudas allá donde vayas hazte con una tarjeta SIM local. Podrás comprar planes de datos para poder usar internet y realizar llamadas a un precio mucho menor que los que te ofrezca tu compañía móvil.

¿Qué hacer con las compras durante el viaje?

Comprar cosas que no agraden mientras estemos de viaje, será casi casi inevitable. Para evitar que la mochila se vaya llenado de objetos que tengamos que arrastrar por todos los lugares, lo más práctico es ir haciendo paquetes y enviarlos por correo a una dirección en nuestro país (padres, hermanos, amigos…)

¿Qué llevo en la mochila?

Uno de los últimos retos a los que nos tenemos que enfrentar antes de emprender el viaje es el de la mochila y qué meter en ella. A veces nos olvidamos que ciertas cosas (no todas) las podemos comprar en el destino y no es necesario que las llevemos desde aquí (jabones, pasta de dientes, pilas, papel de baño…). El tamaño de la mochila también es un tema interesante. Pese a ser de lo más habitual ver a viajeros que se mueven con mochilas de 70 u 80 litros de capacidad, (más una mochila extra de 30 litros), la verdad dice que para viajar no es necesario llevar una mochila con más de 50 litros, acompañada si se quiere de una pequeña de unos 20 litros para las cosas más personales (pasaportes, libros, cámara…). En cualquier caso hemos de pensar que todo lo que llevemos lo deberemos de cargar, y en algunos casos puede limitarnos bastante. Algunas cosas básicas pueden ser las siguientes:

· Pequeño saco de dormir compacto (o hamaca de viaje).
· Neceser.
· Deportivas o calzado ligero de trekking.
· Chanclas / havaianas
· Ropa interior, calcetines, camisetas, pantalones…
· Pareo (más práctico que las toallas ya que secan antes y ocupan mucho menos espacio)
· Anorak o cortavientos e impermeable (en función de la climatología)
· Gafas de sol y gorra.
· Navaja multiusos, mechero, linterna, reloj/despertador, candado, MP3
· Cuaderno de notas, pequeño diccionario, libreta y bolígrafos.
· Adaptador para los enchufes.
· Cámara de fotos, 2 baterías, tarjetas de memoria (mejor dos de 16Gb que una de 32Gb).
· Mini trípode y un dispositivo de almacenamiento portátil.

El regreso

Puede parecer una tontería mencionar esta parte del viaje pero en función del tiempo que hayamos pasado fuera, de las experiencias que hayamos tenido, de las realidades que hayamos encontrado, de la actitud que hayamos tenido…, nuestro choque con la “realidad” puede ser más duro de lo que podamos pensar. Primero vendrá la fase del reencuentro con familiares y amigos en la que todo parece haber cambiado pero todo es igual. Oiremos preguntas tales como ¿Qué es lo que más te ha gustado? ¿Viste Machu Pichu? ¿Qué tal se come en tal o cual país? ¿Son guap@s las mujeres u hombres en ese otro país? ¿A qué país no volverías?… Superada esta fase vendrá la de la rutina. Todas las personas de tu entorno volverán a su día a día y tú serás uno más, con la cabeza repleta de recuerdos e imágenes de todas las experiencias que has tenido y sin saber muy bien qué hacer con ellas. Si dejaste atado que volverías a tu antiguo trabajo y recuperarías tu antigua vida, los problemas no lo serán tanto. Pero si por un casual, tienes claro que después de una experiencia así nunca volverás a lo que hacías antes de partir, entonces empieza un nuevo viaje personal en el que tendrás que trabajar duro para poder saber qué quieres y hacia dónde has de caminar.

 


Vaanui
Conectando Viajeros · Connecting Travelers
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